domingo, 13 de septiembre de 2009

Mi Alegría


Mi alegría tiene el color de tu vientre
y en tus senos se mece,
se enternece,
afirmando gravitaciones de fuego,
que siento una hoguera
ascendiendo vertiginosamente
incendiando estrellas
resumiendo y expandiendo
nuestro universo,
pero mi tristeza se sintetiza
ante esta cama deshabitada, solitaria,
donde con fantasmagoría
el aire, las sabana, las horas,
invaden con ligereza esquelética y guadaña,
los días oscuros que pasan.

Ella


Ella es un sueño,
una noche estrellada
en mi silencioso universo,
y una rosa solitaria.

En ella cada día
tiene su alba,
y en su rosa cotidiana
libo de miel mis esperanzas.

A su lado
las calles son anchas
y camina segura mi alma
tomados de la mano
conjurando a diario las nostalgias.

Ella es mi arrullo
y mi tibia calma
mi verso y adjetivo
mis claras cosas,
y la visión cotidiana
que entre sueños
estalla y canta.

Ella es mi
futura esperanza
y aunque no lo creas
ella da vida a mi alma.

Quise


Feliz cumpleaños quise algún día decirte
y besarte con un beso escandaloso
un 14 de febrero
o cualquier tarde de marzo,
pero aquí tomados de la mano
sintiendo que el mundo es nuestro,
o creyéndonos capaces de desafiar la
muerte por amor,
y aferrados a promesas,
como si fuesen realidades
hemos naufragado lentamente
como el rocío que escapa de tus ojos.

Jugando

Jugando aprendimos muchas cosas,
como se inventa la guerra
y ser el atleta más grande del mundo
a pisar fuerte el acelerador en
las 500 millas de Indianapolis,
y a quedarnos en el 10 de la Rayuela,
y ser un colosal viajero del espacio,
y un hombre de carne y acero,
y el más sagaz de los emisarios,
aprendemos a ser papá y mamá,
jugando al sexo
aprendemos a tocar la mariposa
sin que se nos quede el polen
en las alas
jugando aprendemos muchas cosas
y verdaderamente aún no sé como se juega
el aprender a olvidarte.